Algunas reflexiones

by admin on February 16, 2010

Todos iniciamos un ciclo en nuestras vidas, el cual parte de la necesidad de conocer y entender nuestro entorno, lo cual va creciendo en el tiempo con el cúmulo de información a la cual podemos acceder voluntariamente o en forma inducida.  En este sentido, resulta directo inferir en la necesidad de disponer de criterios más refinados y elaborados, los cuales nos permitan discernir y dar un sentido de urgencia relativo a los distintos peldaños del saber y aprender.  Pensar bien no es simple y requiere de un orden natural del cerebro y una metodología de trabajo (relación entre datos, ordenación y sistematización de estos), lo cual es una suerte de “puerta de ingreso” al mundo del conocimiento (tema no distinto a un sueño en grande, en el cual no existe espacio para superficialidades y temas menores).

En todo momento, el ser humano crea e intenta descubrir los secretos de la naturaleza, para lo cual asiste a lugares ilustrados y llenos de magia, en los cuales se producen los intercambios de ideas, pensamientos y sueños.  De lo señalado, observo como necesario rodearse de las personas adecuadas en el entorno de paz y tranquilidad, tan necesario para avanzar y penetrar en aquellas zonas en las cuales, se conoce poco y resulta interesante investigar (es decir, realizar las preguntas adecuadas en el momento preciso a la naturaleza) y ciertamente estar lo más preparado posible para recibir la respuesta y ser capaz de entenderla.  No importa cuanto demore este proceso, considerando que todo lo obvio fue descubierto y resuelto, en consecuencia vivimos momentos en los cuales, los procesos que deseamos y necesitamos conocer son cada día más complejos.

Escuchamos en forma regular y sostenida, la necesidad de mejorar nuestra educación en todos los niveles y respondemos con medidas, generalmente incorrectas sin resolver problema alguno, muy por el contrario con un retroceso importante, el cual es irreversible.   Somos testigos de personas que se van “apoderado de la verdad”, sin que esté claro que entenderemos por “verdad”; se trata simplemente de personas que se han rodeado de un ambiente en el cual la crítica leal y constructiva es menor o simplemente no existe.  Estas personas al ocupar cargos de alguna importancia, producen en forma conciente o inconciente daño a su entorno, lo cual es simplemente devastador para los grupos humanos que desean progresar.  El falso poder se concentra en las “manos” de grupos como más personalidad que talento y esto es negativo para avanzar en la senda del crecimiento integral.

Días han transcurrido desde el momento en el cual aparecieron en nuestras vidas, personas ofreciendo productos los cuales, por definición no podrán cumplir.  Para una persona crítica y responsable, es prácticamente imposible ofrecer aquello que no se podrá cumplir, por cuanto se sabe a priori que no es factible conseguirlo.  Somos entes clásicos, debemos avanzar escalón tras escalón, resultando poco inteligente el intentar saltar procesos que son necesarios.  Así, sabemos que 1 es el antecesor de 2 y así sucesivamente, de modo que cuando se intenta alterar el orden natural de las cosas, se pagan las consecuencias y a un costo muy alto.

Existe en todos nosotros, una sensación clara que nos indica que no estamos haciendo bien las cosas, no obstante algunos han optado por negarlas y continuar haciendo acciones mal pensadas y con resultados que podemos anticipar que producirán resultados malos e irreversibles.  En más de una oportunidad, he empleado la palabra “irreversible”, por cuanto el obrar en forma incorrecta produce una “muerte anticipada” y una negación de la persona como tal.

El estudio sistemático en un ambiente adecuado con las personas correctas nos facilitará nuestro hacer y pensar en forma importante, en consecuencia es preciso ser muy honesto y modesto en nuestro actuar, tomando lo bueno de las personas y dejando el resto, simplemente por que no aporta.  Esta discusión del bien y del mal, es de larga data y se estableció para quedarse instalada en nosotros.  No es trivial hablar en forma imprecisa todo el tiempo y actuar como criaturas primitivas, debemos avanzar y estar bajo la mirada permanente de nuestros pares intelectuales.  Sometamos nuestras ideas a personas doctas y aprendamos en un círculo virtuoso, recordando que el conocimiento es un gran regalo que al recibirlo debemos cuidarlo.  No existe mejor forma que cuidarlo que transferirlo a personas ávidas por crecer, los cuales en un proceso de transmisión lo harán llegar a otros y así sucesivamente.

Nuestra historia de vida, podemos escribirla en la forma de un “curriculum vitae”, sin embargo, recordemos que este sólo es una tarjeta de presentación.  El ser humano es bastante más complejo que un conjunto de líneas con realizaciones y obras, existe una componente humana que no necesariamente se “escribe en papel”, es aquella componente que nuestro entorno visualiza y racionaliza con respecto de nosotros como individualidades interactuando con los otros integrantes de este círculo humano de calidad.  Este escrito no es concluyente, solo en su primera parte intenta colocar en un espacio algunas ideas que será preciso elaborar con prudencia y cautela en los que seguirán a continuación.

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Hugo Moline March 15, 2010 at 6:11 pm

Me parece una muy buena reflexión “el conocimiento es un gran regalo que al recibirlo debemos cuidarlo. No existe mejor forma que cuidarlo que transferirlo a personas ávidas por crecer, los cuales en un proceso de transmisión lo harán llegar a otros y así sucesivamente.”. Saludos.

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