Acreditación Institucional : Educación Superior

by admin on February 19, 2010

Las Instituciones de Educación deben necesariamente satisfacer estándares de calidad, con el propósito de formar parte de una Comunidad Organizada, que se prepara para los desafíos presentes y futuros. Se debe, por lo tanto disponer de un claro e inequívoco conjunto de normas y reglamentos que aseguren la transparencia en el cumplimiento de las regulaciones, mencionadas anteriormente.

A la fecha, existen criterios y agencias de acreditación a nivel nacional, las cuales han ido creando un cierto prestigio e identidad, ante lo cual podemos estar de acuerdo o en desacuerdo, sin embargo, existe voluntad política de llevar a la práctica un conjunto de procedimientos que permitan a la comunidad disponer de un grado importante y creciente de organización.  A nivel del Ministerio de Educación, existen ciertas regulaciones y reglamentos que confieren el carácter de “reconocido” y “no reconocido” a diversos planteles de enseñanza desde el kindergarten hasta los niveles de enseñanza media.

La tarea a nivel del Ministerio de Educación es formidable y requiere de profesionales de gran capacidad para crear y promover-por la vía de la seducción- una cultura de cómo hacer las cosas bien, desde el principio.   Es imprescindible entender que las tareas a realizar deben ser llevadas a la práctica por personas especiales y que la cultura no tiene color político, de modo que es preciso convocar a las personas con el perfil adecuado.  Siempre recuerdo las clases de cálculo, en las cuales el profesor nos indicaba y demostraba que existe una familia variada de curvas capaces de unir dos puntos en el espacio, sin embargo y no obstante lo señalado, existe la llamada geodésica, la cual bajo condiciones especiales puede ser obtenida.  En un lenguaje simple, la geodésica es la curva óptima que une los dos puntos en el espacio.

En educación, existen numerosas preguntas que podemos realizar de modo de asegurar que estamos realizando la elección adecuada para la educación de los miembros de esta comunidad.

Hemos visto un crecimiento inorgánico de propaganda y el mensaje que las diversas instituciones de nivel básico, secundario, terciario y universitario realizan de modo de captar alumnos para sus aulas.  También, observamos Instituciones que son líderes a nivel nacional y que disponen de fondos del erario en forma importante, las cuales basan su estrategia de publicidad en su docencia, investigación y extensión.  En realidad, la tarea no es fácil por cuanto es preciso idear mecanismos que nos permitan encontrar dicha geodésica, considerando que todos deseamos progresar y tener una comunidad organizada sólida y robusta, la cual esté en condiciones de soportar los grandes desafíos de hoy y del mañana.

Las preguntas existen no obstante las respuestas son muy superficiales e impiden visualizar el camino correcto.  Es necesario que organismos, tales como la Academia de Ciencias de Chile y otros de envergadura, cumplan un rol más activo en la Sociedad para lo cual sus integrantes deben realizar sus aportes al desarrollo de la nación. De igual forma, disponemos de los premios nacionales, los cuales se otorgan todos los años y en ocasiones me ha llamado poderosamente la atención que uno o tal vez, más de uno, no se declare vacío.  No es mi intención objetar lo realizado por cuanto hecho está, sin embargo, observo que este tipo de organismos requiere de una dinámica de mayor actividad y cumpla un rol en determinadas políticas públicas y privadas.

En Chile, se han formado una serie de Agencias de Acreditación, las cuales han ido tomando cuerpo y actuando en calidad de juez y parte del destino de Instituciones.  Existe un “pecado” que al parecer es preciso ocultar y que dice relación con la composición y constitución de estas Comisiones.  Falta a juicio del suscrito una suerte de organismo contralor, ante el cual las Instituciones puedan apelar, en forma fundada a los fallos.  No basta formar parte de un equipo de profesionales que publica un conjunto de artículos para pertenecer a estas Agencias de Acreditación.  La educación es una tarea de toda una vida y requiere de sacrificios extremos para encauzar a los miembros de la Comunidad Organizada por el camino, probablemente más correcto (geodésica).

No es posible continuar inyectando recursos públicos a Instituciones que, lamentablemente han hecho mal las cosas y no responden a los requisitos de gestión-administración como tampoco a los académicos.  Es conveniente avanzar en estos temas, con total transparencia y mostrar la idoneidad y ecuanimidad en lo que se dice y se hace, por cuanto es al fin del día la “fe pública” la cual sufre las consecuencias.

Hemos llegado a un punto, en el cual estamos perdiendo la necesaria objetividad y desafortunadamente está tomando un lugar en nuestro ordenamiento la mediocridad generalizada.

La comunidad organizada precisa de indicadores simples, que les permita progresar y los grupos de personas adquirir conocimiento y herramientas para enfrentar la vida.  Es importante, disponer de elementos sólidos que nos permitan discernir en una serie de temas, entre los cuales la educación es de la máxima relevancia, considerando que es el motor de desarrollo de un país.

Roberto Acevedo

17/Febrero/2010

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